La temporada de naranja sanguina está llegando a su fin. Y no os hacéis una idea de lo que la echaré de menos. La verdad es que este año ha sido la estrella de mi frutero durante unas cuantas semanas. Pero todo los bueno se acaba. Aunque aún me quedan un par de recetas por enseñaros. Entre ellas, esta mermelada de naranja sanguina que os traigo hoy.
Llevo un montón de tiempo queriendo prepararla, pero por una cosa u otra, siempre se iba quedando al final de la lista. Hasta este año, en el que vi la receta de Virginia, que me pareció tan sencilla, que al final me animé.
Os animo a probarla. Virginia en su blog indica dos métodos de preparación. Le he hecho caso y la he preparado siguiendo el método recomendado, que para mí es nuevo, porque nunca había hecho mermelada siguiendo este procedimiento. Pero el resultado me ha encantado.
Mermelada de Naranja Sanguina
Fuente: Sweet And Sour
Ingredientes:
- 500 gr de naranja sanguina, pesadas una vez limpias.
- 400 gr de azúcar
- piel y zumo de 1 limón
- 3 tiras de piel de naranja sanguina
Elaboración:
- Lavamos bien una naranja y sacamos tres trozos de piel que trocearemos en tiras finas. Lo mismo hacemos con el limón además de preparar el zumo.
- Pelamos las naranjas, retiramos las semillas y toda la parte blanca. Troceamos. Es mejor hacerlo dentro de un bol para así no desperdiciar nada de zumo.
- Añadimos azúcar, pieles y zumo. Mezclamos bien y pasamos a una cazuela.
- Llevamos a ebullición un par de minutos, removiendo. Luego vertemos en un bol, cubrimos y dejamos reposar durante toda la noche en el frigorífico.
- Al día siguiente, repetimos la misma operación.
- En el tercer día, pasamos todo a una cazuela. Llevamos a ebullición durante 10 minutos, sin dejar de remover.
- Envasamos en tarros esterilizados, tapamos y les damos la vuelta. Dejamos así, sin moverlos, durante 24 horas.
No dejéis de probarla. Os va a encantar.
Natalia.